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“…En su viaje a Salta mis viejos compraron el libro y yo me lo "devoré" en tres días.
No soy crítica literaria pero me gusta leer mucho y este libro me llegó al alma. Es de fácil lectura, te atrapa y querés saber que pasará en la página siguiente.
Está escrito con el lenguaje del corazón y se nota...
No debe haber sido fácil plasmar semejante experiencia en el papel, pero el autor lo hace de forma tal que en lugar de vivirlo como algo trágico lo viví como un canto a la vida y a la amistad.
En cada palabra se percibe el respeto, el amor y la admiración que le tiene al amigo que se fue, y eso es fantástico.
Al terminar el libro, solo pude imaginar a Flavio feliz y trepando montañas...
Para mí los libros son como los vinos y las pinturas... Pueden estar escritos por la mejor pluma, venir de las mejor vides o ser pintados con la mejor técnica, pero lo que en definitiva vale es si me gustan, si me llegan, si me generan emociones. Este libro lo logró y por eso lo estoy contando...”
María Emilia Telleria
En mi opinión, el libro logra varios objetivos, en especial en personas que no nos dedicamos a actividades de la montaña, como ser:
Primero: un gran amor por a la montaña y mayor admiración por todos los que se dedican a esta actividad.
Segundo: la capacidad de narración de Carlo Clerici es excelente; con la lectura del libro no sólo uno se representa todos los lugares en los que estuvo el autor, sino también todos los acontecimientos contados.
Tercero: una gran admiración por Flavio; es decir el autor ha logrado trasmitir que fue un excelente tipo; como así también su familia; en especial sus padres ya que no cualquiera reacciona como reaccionaron ellos con la noticia de su muerte.
Cuarto: con este libro considero que C. Clerici ha logrado cerrar con gran altura una herida o deuda pendiente propia, sin perjuicio de lo cual es importante destacar, en mi opinión, que ni él ni ni ninguno de los integrantes de la expedición nada, absolutamente nada tienen que reprocharse.
Enrique A.M. Rolon Córdoba
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