Ver Perfil del autor / Contacto

La ética en la montaña. Parte 9

Continuamos con la sugerencia de otro de los puntos del decálogo de ética en la montaña y esta vez referido al comportamiento del guía hacia los clientes. 

Sólo los seres humanos son inalcanzables, ellos te deben comprender. Su corazón y su alma no son montañas ni océanos. Son islas que aguardan. La esperanza y la ocasión. Acaso te comprendan. Naturalmente, no todos pueden subir a la cima del Everest. Entonces, ¿qué otros fines pueden alcanzarse? Hay otras cosas que descubrir o crear: una fórmula, un procedimiento industrial, una obra de arte. Acaso incluso a uno mismo. ¿Cuántos Hillary y cuántos Tensing habrá que no han sabido encontrar su cima, sólo porque no han creído en ella? Y tal vez mañana, un biznieto de los vikingos contemplará, durante un paseo dominical, el agua del río que corre y se dirige hacia el mar, pensando que al día siguiente se encontrará de nuevo sentado en su escritorio en la oficina. Porque tal es su puesto en el programa. Porque él mismo lo ha querido así. ¿Lo ha querido realmente? Regresa a casa resignado, se sienta delante de la televisión, donde conquista en la pantalla lo que en realidad ha perdido: el mar libre, las costas lejanas y desconocidas. Él espera... un hecho cualquiera. Pero ¿qué? El biznieto de los vikingos sacude la cabeza, lee el periódico y se va a dormir. Al fin y al cabo, quedan las vacaciones. Kurt Diemberger

La existencia en una montaña es simple. Rara vez en la vida se convierte en algo más simple: sobrevivir y esforzarse hacia la cumbre. La meta está sólida, tridimensionalmente allí. Puedes verla, tocarla, ponerte de pie sobre ella. El camino para alcanzarla está bien definido, toda tu energía va dirigida hacia ese logro. Es esa simpleza la que despoja a la civilización de su coraza y hace que lo que tiene sentido aflore más fácilmente: el placer de un compañerismo profundo, momentos de humor desinhibido, el sabor del infortunio, el lamento, la belleza, la alegría. Tom

El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos. Marcel Proust

Yo me quedé  pensando en lo necios que eran. No sólo incompetentes para las cosas del mar, sino que no se daban cuenta de que eso, soñar, era lo único que les quedaba, quizá sería también lo último que hicieran en su vida. Antonio Díaz Barreiro

Me gusta pensar que soy prácticamente inmune a la nostalgia, ese vicio de los que temen encarar el futuro o vérselas con el presente.  Jim Bridwell

Yo viajaba prácticamente tal como otras personas no se movían de su sitio; era el estilo de vida que me agradaba. En cuanto a propósitos objetivos en la vida, no tenía ninguno. Propósito era algo que a mí me parecía demasiado estricto, demasiado limitado por ideas fijas; yo prefería ser flexible. También repudiaba el concepto de objetivos y ambiciones, ya que implicaban éxito o fracaso. No me interesaba medirme contra otros o competir con ellos. ... Una voz en mi mente me decía que estaba haciendo lo que había elegido. Comprendía que nunca me había sentido tan feliz, que la vida que había escogido era una vida que amaba con todo mi corazón, que la seguridad que todavía ansiaba no era algo que me pudieran dar, sino que había de venir de mí misma. Lo que yo hiciera de mi vida era responsabilidad mía. Christina Dodwell

Algunos viajeros poseen la idea de una aventura mezclada con descubrimiento y exploración. En búsqueda de la aventura, pasan por lugares que, aunque conocidos, aún suplen la experiencia personal que define la verdadera aventura... El Amazonas, y lugares como él, son capaces de ser descubiertos por cada viajero a través de su propias percepciones... La aventura no es más que un encuentro con lo no familiar, el reto al cuerpo o la mente, la experiencia profundamente vivida. SteveBlount."¿Discovery or adventure?"

Di a cada uno: tienes razón. Porque tiene razón. Pero condúcelos más alto en su montaña; pues el esfuerzo de escalar, que rehusarían por ellos mismos, exige tanto de los músculos como del corazón... ¿Cómo conocerán los hombres sus actos si no han escalado trabajosamente la montaña, en soledad, para trasmutarse en silencio? Porque, de las piedras del templo, lo único que cuenta es el silencio que las domina. Y ese mismo silencio en el alma de los hombres. Y el alma de los hombres donde existe ese silencio. He aquí el templo delante del cual me posterno. Pero el otro hace un ídolo de piedra y se posterna delante de la piedra que es sólo piedra... Antoine de Saint Exupery. “Ciudadela”

Sin que lo sepan, los seres humanos son ya extraños para nosotros. Nos separa de ellos la aventura, más infranqueable que una muralla. Sí, es esto; de repente, los percibimos con fuerza, como una brutal revelación: ¡nos hemos separado de los hombres! Nuestra vida en el mar es ya más real, más verdadera, más esencial para nosotros que las relaciones con aquellos seres que, sin embargo, están aún tan cerca.  Alain Bombard 

También he tenido tiempo para adquirir una confianza que jamás había conocido y es indudable que mi confianza en relación con los desconocidos tiene que producir a su vez un aumento de la confianza que yo les inspiro... Trato de ser modesto, de decir que cualquier persona podría hacerlo. Pero no lo hace y yo tengo la impresión de que he conseguido hacer algo especial. El hecho de saberlo me es beneficioso y me produce la sensación de haber revelado una clase de poder que no creía poseer. ¿Por qué no lo hace todo el mundo? No creo que sea sólo una cuestión de timidez. Yo tenía tanto miedo como cualquiera. Ellos tienen profesiones, claro, e hipotecas. Dicen que lo harían, "si no fuera por los niños". Yo solía reírme de eso, pero, ¿por qué? Es perfectamente legítimo. Ocurre que, por mucho que me envidien, están demasiado sumergidos en sus vidas para querer dejarlas a su espalda. Cuando yo paso, escuchan fascinados mis planes y mis relatos, pero, al final, dejan gustosamente que yo lo haga por ellos. Ted Simon

...los viajes educan sólo a aquellos que también pueden educarse con vagar por su propio país, sin salir del lugar donde se ha nacido, caminando cincuenta kilómetros en cualquier dirección; el hombre de mente despejada verá y aprenderá más que cientos de los que viajan alrededor del mundo. Un viaje a cualquier selva centroamericana, para observar lo que hacen los indios cerca de un puente, no nos dejará ver la selva, ni el puente, ni los indios si lo hacemos con la creencia de que la civilización dentro de la que hemos nacido es la única que cuenta. Hay que ir a mirar, con la idea de que cuanto se aprendió en la escuela y en la universidad no cuenta para nada. B. Traven

Siento cómo se me desprenden las capas de la civilización; se necesitan semanas para encontrar nuestro lado animal.  Børge Ousland

La gloria y el placer de nuestro deporte tienen su origen en la gran incertidumbre y las dificultades que un buen guía está obligado a eliminar. Alfred F. Mummery

Se puede vivir en una celda si uno quiere, pero eso no es vivir. Shanon Lucid

Más de una vez en mi corta vida me ha admirado el valor del hombre que está  ciego ante lo que parece ser de sentido común: él alcanza lo imposible.  Apsley Cherry-Garrard

La belleza aquí es una belleza que se experimenta, se nota en la carne. La sientes físicamente, y por eso, a veces, es tan espeluznante aproximarse. Hay otro tipo de belleza que llega tan sólo al corazón o a la mente. Barry López

En el mundo civilizado, los hombres se valoran según el concepto que ellos tengan de sí mismos, ya que existen muchos medios para disimular y poco tiempo, incluso quizá también poca perspicacia.  Apsley Cherry-Garrard

...el complejo mecanismo nervioso y muscular del organismo estaba a la espera de estímulos familiares del mundo exterior y no podía comprender por qué no llegaban o eran rechazados.

Un hombre puede aislarse de hábitos y conveniencias —deliberadamente, como lo he hecho yo; o accidentalmente, como puede ocurrirle a un náufrago—, y obligar a su mente a olvidar. Pero el cuerpo no es tan manejable. Se aferra al recuerdo. El hábito instala en lo más hondo del ser un sistema automático de acciones y reacciones psicológicas que insisten en desencadenarse. Aquí es cuando llega el conflicto. No creo que un hombre pueda funcionar sin sonidos, olores, sabores y tacto mucho más de lo que haría sin fósforo y calcio. Richard Byrd

 

Columnas Anteriores:


La ética en la montaña -Parte 1
La ética en la montaña -Parte 2
La ética en la montaña -Parte 3
La ética en la montaña -Parte 4
La ética en la montaña -Parte 5
La ética en la montaña -Parte 6
La ética en la montaña -Parte 7
La ética enla montaña - Parte 8